Pajas mentales diversas

Construyendo el caos de mi retorno

Por fin, esta semana recibí en mano el billete de avión: 21 de diciembre en Lima, vía Iberia. 14 días para tantas cosas por hacer.
 
Qué nervios, mezcla de expectación y angustia. Impaciencia por ver a los míos, temor a encontrar mi habitación vacía o cambiada, ver a mi madre y constatar los cambios y las canas que estos últimos dos años nos han traído a todos. Dormirme en su regazo y sentir que acaricia mi cabello. Conocer a mi sobrino, deseos de caerle bien, los críos nunca se me han dado bien. Abrazar a mi hermano y saldar esas lágrimas de la despedida.
 
Frustración que no veré a mi ex, se ha encontrado chico nuevo y es mejor no interrumpir esos idilios recordando lo que ya no será, ni siquiera una vieja amistad, porque me temo (o quiero aún creer) que sería vernos y hacernos el amor donde nos pillase. Y no, eso ya no puede ser.
 
Ganas de una porción de pancita y rachi, servido en panca, con crema de ají amarillo, ummm… qué delicia.
 
Reencontrarme con Claudia y con un poco de suerte conocer a su prometido, a ver cuando se casan de una vez, que me tienen mareado con tanto cambio de fecha, jajaja.
 
Recorrer las calles de Lima, que si antes no eran seguras para un distraído como yo, habituado a la relativa comodidad de Madrid, ahora no sé qué serán, ni con quien las caminaré.
 
Joder, mis amigos, donde estarán. Víctor Mau, Jordi, Luis Humberto, Juan (a quien debería pagarle beneficios por aquella sesión de fotos del 2001 que hasta ahora me traen suerte), los sobrevivientes de UxL, los Cantares, etc, etc…
 
Ahora a decidir cuando es el mejor momento para llamar a la familia y contarlo. No quiero tener en ascuas a mi madre, en especial, que lo obsesivo y ansioso lo heredé de ella (vale, y el culo, lo que es de agradecer, que si lo llego a heredar de mi padre qué desgracia). Esta vez me comeré solo el marrón y les diré… no sé, primera semana de diciembre o segunda… el tiempo para que no les pille desprevenidos para alguna celebración de Navidad como amerita el reencuentro, pero no demasiado para contagiarles este furioso estado de ánimo y expectativa.
 
Anuncios

Un comentario en “Construyendo el caos de mi retorno

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s