Entretenimiento, Mirada urbana, Pajas mentales diversas, Pasatiempos

Cursos para este otoño.

Tenemos el gusto de anunciar nuestros nuevos cursos:

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Aviso: el curso de “Stripper y chulopiscina geriátrico ” (con la matrícula te regalamos un blister de Viagra) ha quedado aplazado por tiempo indefinido, bajo consejo de nuestro departamento legal…

Próximamente más novedades.

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Entretenimiento

Klass, una incómoda película.

Y cuando digo incómoda, lo digo desde la mejor de las intenciones. Porque no te sientas sólo a mirar, a dejar transcurrir la acción. Esta cinta te hace revolver en el asiento, tensa, tomas partido, te indignas, pero no te sientas a comer palomitas, en definitiva.

Desde Estonia, ya del 2007, nos llega esta película acerca del bullying (acoso escolar), la impunidad de la que gozan las nuevas generaciones y la falta de empatía entre adolescentes y mayores. Toma un nuevo cariz esa expresión de "Los niños son crueles".

Con una atmósfera fría, gran mezcla de lo escandinavo y báltico entre cuyos límites siempre se ha movido Estonia, la historia nos muestra a Kaspar y Joosep, dos chicos de instituto que sin haberlo elegido, terminarán siendo amigos, víctimas ambos del acoso de los matones que nunca faltan en las aulas, en número creciente, y cuyas acciones cada vez más extremas dispararán consecuencias que nadie podría haber imaginado.

No te extrañe si terminas mirando algunas escenas como hipnotizado, pese a que quisieras apartar la mirada, o peor aún, justificando y hasta celebrando actos que normalmente condenarías.

Altamente recomendable.

Entretenimiento

The Final Break

Sarah
está en la cárcel por matar a Cristina, Gretchen también, y de hecho ha
recibido el encargo de asesinarla. Michael intentará fugarla, ya que
aunque ellos fueron exonerados, todo el sistema judicial y
penitenciario les odia, y tanta Sarah como su embarazo corren
peligro… El final especial de Prison Break, yo que pensaba que ya no
les vería mas… Jo, cómo mola!!!

Entretenimiento

Import/Export, gran película.

Solía decir mi amigo Jorge algo así como que él éxito de contar una historia podía radicar en poner a un personaje ordinario en circunstancias extraordinarias, o por el contrario, poner a un personaje extraordinario en situaciones que no lo eran.

Esto no se aplica, en definitiva a "Import/Export", un filme que nos muestra personajes comunes, en situaciones que también lo son, pero que causa todo tipo de emociones encontradas, quizás por lo cercanos que podrían ser los escenarios humanos, aunque no hayamos pisado Viena ni Ucrania, que es donde transcurre la mayor parte de la obra.

 

Es la historia de Olga, una joven ucraniana, que por los problemas económicos, decide emigrar a Austria, en busca de mejores oportunidades.

También es la historia de Paul, un chico austríaco al que la vida no trata mejor que a Olga. Finalmente se va, con su padrastro, a trapichear a la Europa del este.

Dos historias paralelas, con destinos geográficos cruzados, y sin embargo un mismo sentimiento de frustración, de lucha constante, sin mayores miras que superar el día.

Los escenarios son mínimos, cielos nublados, la fría y deshumanizada arquitectura, paisajes fríos, donde reinan el gris y el blanco.

Una película incómoda de ver, perturbadora e hipnótica, precisamente por la manera glacial, casi documental, con la que muestra escenarios urbanos, cotidianos, la señora de la limpieza, las entrañas de un hospital para ancianos, la explotación del sexo, el diario transcurrir de la mediocridad, y la certeza que en todas partes hay historias que esperan ser contadas. Import/Export nos asoma a esa realidad, con la perfidia de un voyeur y una precisión casi quirúrgica, sin tregua, misericordia, ni concesiones comerciales.

Entretenimiento

Okuribito, menuda peli desde Japón.

Siempre se nos habla de lo importante que es mirar al futuro, cerrar las heridas del pasado, reconciliarnos con nuestros temores y decepciones  que arrastramos desde temprana edad. A veces es bueno que una cinta nos lo recuerde, como lo hace de manera impactante esta multi-premiada película que nos llega desde Japón.

Okuribito 
(Departures, Partidas…) cuya participación en muchos festivales y premios habréis visto (si no, googlead un poco, jeje), es una película increíble.

Narra las desventuras de Daigo, un joven músico -ejecutor de cello- que tras sufrir serios reveses profesionales decide, desesperanzado, abandonar Tokyo y volver al campo, a casa de su ya fallecida madre, siendo apoyado en todo momento por su entusiasta esposa. Una vez allí, se presenta la ocasión de tomar un trabajo que solucionaría sus problemas financieros: NouKanShi, preparar a los muertos para su partida al otro mundo, una especie de enterrador pero en un sentido más ritual y místico, según los cánones budistas.

Como sea, este oficio es considerado aunque necesario, desagradable, al punto de convertir a sus practicantes en una especie de parias, en la sociedad japonesa más tradicional. Daigo intentará sobrellevar esto ocultando su oficio a los más cercanos. Incluso verá comprometida la estabilidad de su matrimonio, cuando choca con el rechazo de su mujer. Como sea, es un inesperado camino hacia la realización personal.

La cinta destila amor, compasión, piedad, y la lucha entre un pasado triste y un porvenir lleno de preguntas. Un preciso sentido del equilibrio nos guía entre lo moral, lo humano, el sentido de la tragedia, y también del humor que nos hace más llevaderas las cosas.

El ritmo al que transcurre la película, las sub-tramas paralelas, la poca pero efectiva música, en particular los referidos al violoncello, intrumento que toca nuestro protagonista, todo da como resultado una película redonda, sin partes flacas o aburridas, va tranquila pero en seguro, con los apropiados toques afectivos que no llegan a pecar de melifluos.

Dos horas y diez minutos de cine puro, en su estado más efectivo.