En medio de tanta corrección política lo que hay es mucho cobarde, intolerante e hipócrita que no las dice, pero se las guarda para cuando llegue la ocasión.
Los tiempos de crisis también son buenos para descubrir el verdadero carácter de las personas.
Creo que ya sé cual era mi problema con la ‘pluma‘.
Que la usan individuos deleznables, como licencia de arpías. Y por asociación mental, paga los platos rotos una por otra.
Ese creerse el centro del mundo, esa manera viperina de hablar, ridiculizar al diferente, hacer aspavientos, para compensar su desnutrida burbuja vital. Y no, no tiene que ver con lo que se llevan a la cama.
Porque, puesto a pensar, sigo relacionándome con personas con pluma que van por la vida de la manera más natural posible.
Y los pavos reales, en cambio, maricas o heteras, dan ganas de dejarlos a merced de los buitres.
Así que cambiaré el gilipollezcamente correcto “Respeto la pluma pero no me va” por un “Si vas de arpía, ni te respeto, ni quiero que te me acerques“. Que es lo más preciso.
Nada -ni nadie- merece saltar a sus fauces. Encara al monstruo, pero domestícalo.
Nunca será tu amigo, pero la tregua vale la pena. Llegará el día en que te lleve, pero no hoy, no aún.
O como decía Monseñor Cabaret: No temas a tus demonios, ponlos a hacer la colada.
Hasta cierto punto es comprensible, que no justificable, que ante actitudes fuera de la normalidad , los amigos, tu supuesta red de apoyo, prefieran darte un par de consejos sacados del manual, y tras una incómoda excusa, se apresuren en cortar todo contacto y alejarse del gafe. En el fondo todos preferimos la relativa seguridad de lo conocido, lo establecido como normal y aceptable, incluso si eso implica la amputación emocional.
Pero también veo lógico que tras la caída, hostia y decepción, prefieras no volver a remendar tus redes con hilos tan poco fiables.
Las sendas del mas no esperan
no hay asideros para ir
contra la corriente
Persisten oscuros recuerdos
insuficientes para atarme a
un puerto seguro…
Y con el alba me iré
de nadie me despediré
las cortesías se han disuelto
con el tiempo
Dejo mil cartas por romper
olvido fotos por quemar
y un par de canciones que no
abrigan esperanzas…
Nos sobran muertos que llorar
nos falta una lágrima real
y un pueblo en éxodo atropella
a la razón…
¿Es la razón acaso un puñal
para desangrar los sentimientos?
Se lo tenía merecido, dijo Sor Inés mientras se hurgaba -golosa- los dientes.
Dicen que fue por hambre, pero le mataron por inmortal.
Turquía se ha picado con Francia por lo del genocidio armenio, que CLARO QUE SÍ SUCEDIÓ, por mucho que quieran tapar el sol con un dedo.
Así que se ha defendido con la consigna “Y tú más”.
Ahora que la posición de Grecia -su principal opositor- es más débil que nunca, estarán frotándose las manos por entrar en la UE, así, barriendo y escondiendo la basura bajo la alfombra… turca.
La mejor manera de hacer que tu ex deje de guardar esperanzas es darle una cena civilizada y una decepcionante noche de no-sexo. Se le quita la tontería enseguida
Se aseguró de tener todo a mano para no pagarme la deuda. Después de todo, sólo había que resistir esa única noche, entre medianoche y la una.
Se armó de dagas, agua bendita, estampas, cálices bendecidos -y robados. Rodeó la casa con varios círculos concéntricos, de agua, sal, y cenizas de verbena.
Siguió todo el manual para salir airoso de esa hora negra.
Me resulta gracioso recordar su cara: fue traicionado por el horario de verano.
Entre tus islas y mi continente helado
repta el silencio
entre los cráneos sueltos
morada de pez y lágrima
repta el alga y el murmullo
furia contenida que a nadie engaña
playas infinitas, el vacío
tragando agua, aire y salitre
y el naufragio que un día
fue tu suerte y la mía.
¿Querrás mirar desde tu orilla
las tortugas moribundas
héroes de un tiempo ya perdido?
¿Querrás gritar mi nombre
y no lo harás?
No hubo anzuelos ni delfines
no hubo luna ni arrecifes
confirmo al vaivén de la marea
que era un cuerpo -el mío-
a la deriva.